Usos y aplicaciones de la Ozonoterapia

El Ozono como agente terapéutico

Odontología

14.06.2011

La ozonoterapia es una técnica novedosa en cuanto a los dispositivos con los que se aplica pero el ozono cuenta con una historia que empezó en el siglo XVIII

Actualmente existen dos tipos de generadores de ozono en la industria dental el "OzonyTron", de la empresa Mymed, y el "Healozone", de la empresa KaVo, que llevan en el mercado desde 1999 y 2001 respectivamente.

En los estudios publicitarios nos encontramos con adjetivos como "revolucionario", "innovador", etc. Estos términos son aplicables a los dispositivos mencionados, pero no así al ozono del que conviene hacer un poco de historia:

En 1783, van Marum observó un "cierto olor" cuando se hacían pasar chispas eléctricas a través de oxígeno. El término "ozono" fue acuñado por Schonbein, que descubrió, en 1839, que el "gas de olor acre" era idéntico al gas que se producía durante la electrólisis del agua y cuando caía un rayo.

En 1857, Werner von Siemens construyó el primer generador de ozono cuyo funcionamiento se basaba en el principio de la descarga constante de una chispa y simultáneamente el paso de aire u oxígeno a través del campo eléctrico.

Incluso antes de que Brodie y Ladenburg descubrieran la fórmula molecular del ozono (O3) en 1898, Labbe y Qudin, Bontemps y Pfannenstiel ya hablaron del efecto bactericida de este "gas de olor acre". En los años siguientes se produjeron grandes cantidades de ozono en potentes generadores que se utilizaron para la esterilización del agua potable. Más adelante, el ozono se sustituyó por el cloro, que resulta más barato.

Ya en 1916, A. Wolff utilizó sistemáticamente los efectos bactericidas del ozono para tratar fracturas conminutas, heridas supurantes malolientes, gangrenas gaseosas y flemones. Fisch fue el primero en utilizar, en 1934, la terapia con ozono-oxígeno en odontología, al tratar con éxito periodontitis, granulomas dentales y otros focos inflamatorios. La generalización del ozono como agente terapéutico en medicina o en odontología se vio limitada porque el ozono corroía los tubos flexibles, por entonces fabricados en caucho natural, que en poco tiempo se volvían porosos "como la yesca" (según podía leerse en un artículo publicado en un periódico de la época).

La situación cambió con el desarrollo del caucho de silicona, ya que este material es resistente al agresivo gas y en 1958, la empresa Hansler comercializó el primer generador de ozono para fines médicos fácil de manejar.

Hoy en día, alrededor de 10.000 médicos y profesionales no médicos utilizan la terapia con ozono.

Al mismo tiempo existe exhaustiva literatura acerca de la toxicidad del ozono, por ejemplo, en Internet podemos encontrar multitud de resultados

Partiendo del estado actual de conocimientos no existe un convencimientocierto sobre la toxicidad de concentraciones extremadamente altas de ozono, en unos tiemposde exposición extremadamente cortos, tal como se produce en los dos generadores de ozonomencionados al principio, especialmente en el "Healozone".

Los dos generadores de ozono mencionados anteriormente representan distintas tecnologías, pero ambos producen lo mismo: ozono.

El "OzonyTron" está formado por un pequeño dispositivo base que posibilita las condiciones eléctricas necesarias para la generación de ozono (tensión 12.000 y frecuencia 25 kHz) a través de un cable que va hasta una pieza manual que, a su vez, puede equiparse con distintas piezas superiores que pueden adoptar formas diversas (placa, esfera, sonda, etc.). Posee 5 niveles ajustables de concentración de ozono, regulables vía la intensidad de la corriente.

Las piezas superiores son de cristal y el espacio hueco que poseen está lleno de gas inerte, donde los dos electrodos generan una "microtormenta eléctrica", es decir, se reproduce en miniatura el proceso de generación de ozono que se da al caer los rayos durante una tormenta y que conocemos desde hace más de 100 años. El ozono se genera en el campo magnético de la pieza superior, es decir, en el exterior del cuerpo de cristal. La efectividad de la concentración de ozono generada por el "OzonyTron" ha sido probada de forma concluyente (véase la 3° parte de la serie "El Ozono en el tratamiento de la caries").

El "Healozone" también genera ozono según el principio del "Ozonizador Siemens", pero en una carcasa más grande, desde la cual el ozono es conducido, a través de un tubo flexible de silicona, hasta el punto que ha de ser tratado y una vez allí sale, pero bajo una cápsula de goma. Si la cápsula de goma no está herméticamente ajustada alrededor del objeto a tratar (diente), el generador no funcionará. Se trata de una medida razonable, teniendo en cuenta que el "Healozone" genera una elevada concentración de ozono que sobrepasa la concentración necesaria para la esterilización. Así pues, el exceso de ozono es aspirado de nuevo y reactivado en el interior del aparato, es decir, vuelve a convertirse en oxígeno atmosférico.

La diferente construcción de los aparatos explica la diferencia entre ambos aparatos en lo que respecta a la generación de ozono altamente reactivo (ozono naciente) que resulta de los distintos tipos de construcción. Este oxígeno atómico es liberado durante la generación de ozono así como en la desintegración del mismo.

El oxígeno naciente es liberado por el "OzonyTron" directamente en la zona que ha de ser tratada. Debido a la carga eléctrica negativa de las membranas de las bacterias, el oxígeno naciente reacciona con los dobles enlaces de carbono de los fosfolípidos, rompiendo su estructura en milisegundos.

La velocidad de este proceso es comparable al disparo de una pistola. Al mismo tiempo, el ozono se forma a la misma velocidad porque la valencias de las membranas celulares y del oxígeno atmosférico (O>O2>O3) son casi las mismas. El "Healozone" genera ozono dentro del aparato y por lo tanto la fase de generación de ozono no es utilizada para matar gérmenes.

La posterior desintegración del ozono, dura escasamente unos segundos. En contacto con moléculas de proteínas dura unos 10 segundos. Según la literatura, la vida media (es decir, el tiempo necesario para reducir a la mitad su valor) del ozono es 10 minutos en el aire y unas 10 horas en el agua.

Según la literatura, los virus mueren a los 8 segundos; su membrana celular es perforada al ser alcanzada por innumerables átomos de oxigeno (en estado naciente), por seguir con el símil de los disparos de pistola. Los siguientes artículos demostrarán que el ozono es eficaz contra las bacterias a los 10 segundos, pero puesto que hay millones de gérmenes que matar (en una bolsa gingival o en una capa de dentina descompuesta) la esterilización absoluta se alcanza a los 40 segundos.

En ambos aparatos, el ozono se genera a partir de aire que, como es sabido, es una mezcla de nitrógeno (79%) y oxígeno (21%). Por lo tanto, se generará también una pequeña concentración de gases nitrosos. Esta es la razón por la que para usos hospitalarios (hemodiálisis y tratamientos similares) se emplea sólo oxigeno puro como sustancia base para la generación de ozono.

En verano, cuando el tiempo de insolación es largo (los rayos UV de sol son un generador natural de ozono), se producen concentraciones elevadas de los óxidos nitrosos mencionados arriba al mezclarse con los gases de los tubos de escape, partículas de hollín, niebla de aceite y abrasión de los neumáticos en condiciones de tráfico denso.

Las pequeñas cantidades de gases nitrosos producidas por ambos generadores de ozono son despreciables en comparación con lo que representa el 'smog' o contaminación urbana en el verano, cuando se producen 'alarmas por ozono' con cierta frecuencia.

Mientras el "Healozone" aspira de nuevo el ozono en el punto de aplicación (todo el que no se usa) vía la cápsula de silicona y lo convierte de nuevo en oxígeno molecular en el interior del aparato, el "OzonyTron" llega a este efecto de forma similar: el ozono es generado cuando se produce el contacto con el tejido y la elevada utilización (consumo, unión al tejido y difusión de 03 en el suero) es principalmente natural. En el caso del "OzonyTron", la parte volátil del ozono es pequeña debido al consumo in situ.

Según el estado actual de conocimiento, la aplicación de ozono en odontología es inocua, teniendo en cuenta las concentraciones, relativamente elevadas, pero también el tiempo de aplicación tan breve (40 - 60 segundo máximo). Sólo las bacterias, los hongos y los virus sufren daños, pero estos daños son intencionados.

 

Prof. Dr. Juan Pablo Pardos Sancho

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